El éxito de la serie. La novela. La “humanidad” de
la trama.
En algún punto a esta historia se la puede analizar
como una metáfora social, como ya ocurrió con aquellos personajes encerrados en
un supermercado en “La niebla” donde los monstruos internos de cada uno, llegan
a ser malignos y peor amenaza de los que acechan ahí afuera.
“La cúpula” llega a los hogares adaptada en formato
de serie de televisión, en un marco en el que las mismas parecerían estar
viviendo su época dorada.
En su estreno por la cadena CBS, logró captar más de
trece millones de espectadores, convirtiéndose así en uno de sus grandes éxitos
históricos. La producción estuvo a cargo de Amblin Television, propiedad de
Steven Spielberg, y fue dirigida por Brian Vaughan.
La trama: Un pueblo de Estados Unidos, Chester Mill,
es cercado por una cápsula invisible. Nadie puede entrar ni salir. Los aviones
y automóviles se estrellan contra los muros, y los misiles de las Fuerzas
Armadas, lanzados desde fuera de su campo de cobertura, no la atraviesan ni
destruyen. Adentro de la “burbuja,” se vive un clima de caos y desesperación.
Afuera, los esfuerzos por mantener el orden resultan inútiles.
En lo particular la novela, ya que todavía no se
estrenó en nuestro país la serie, me pareció muy buena por su dramatismo devenido
en tragedia, tal como el autor va abordando
la trama, pero que da lugar también a la emoción, la sensibilidad, la fe y
esperanza.
King elabora el terror siguiendo los patrones del
comportamiento humano en una situación conjunta límite, sin nada ni nadie que
les brinde esperanzas concretas. Comienza de una manera vertiginosa y alarmante;
se desarrolla tensa, inquietante, tenebrosa y claustrofóbica, y termina vertiginosa,
brutal.
Hay pasajes verdaderamente claustrofóbicos, que
producen que uno se levante y se asome a la ventana por un poco de aire fresco,
o a la heladera por un vaso de agua.
Escrita con un lenguaje claro y llevadero, un estilo
pulcro, inequívoco, propio, se hace, sin
embargo un poco extensa en su desarrollo, aportando demasiados datos
secundarios y con pasajes irrelevantes.
La novela fue editada en 2009, aunque en palabras
del propio autor, fue escrita a mediados de los ´70, y corregida, perfeccionada
y reescrita, a través de los años, hasta llegar a su versión definitiva. Tal
vez por eso a los amantes del “Primer King” les guste y les resulte una de sus
grandes obras.
Si tuviera que seleccionar un fragmento
representativo por su estilo y contenido, el mismo sería el siguiente (“Sangre
por todas partes” – Parte 8 Desde pág. 898. Plaza y janés):
“¡CUIDADO!
¡Por su propia seguridad!
¡Manténgase a dos metros de la cúpula!
Ollie suponía que en los carteles que miraban en la
otra dirección ponían lo mismo…. Lanzó una piedra.
BONK. Silencio.
Había un soldado del ejército allí cerca. Era
bastante joven. No llevaba ninguna insignia en las mangas, así que Ollie
imaginó que era un soldado raso. Parecía que tenía unos dieciséis años, pero
supuso que debía ser mayor. Había oído hablar de chicos que mentían sobre su
edad para alistarse…
—
Chico
¿Por qué no paras con eso? Me estás volviendo tarumba.
—
Pues
vete a otra parte— dijo Ollie.
BONK. Silencio.
—No puedo. Órdenes
Ollie no contestó. En lugar de eso, lanzó otra
piedra.
—¿Por qué lo haces?— preguntó el soldado. Fingía que
arreglaba carteles para poder hablar con Ollie.
—Porque tarde o temprano una no rebotará. Y cuando
eso pase, me levantaré, echaré a andar y nunca más volveré a esta granja… Mi
padre dice que la hierba está mala porque al aire le pasa algo malo. Aquí
adentro no hule bien ¿sabes? Aquí adentro huele a mierda… Mi madre se ha
suicidado esta mañana. Se ha pegado un tiro en la mesa de la cocina. La he
encontrado yo.
—Joder, eso es una putada.— El tío del ejército se
acercó a la Cúpula.
—Cuando murió mi hermano, este domingo, lo llevamos
al pueblo porque todavía estaba vivo, un poco, pero mi madre estaba más muerta
que muerta, así que la hemos enterrado en la loma. Mi padre y yo. A ella le
gustaba ese sitio. Era un sitio bonito antes de que todo se pusiera tan
asqueroso.
—¡Dios bendito, chico! ¡Has pasado un infierno!—
—Sigo ahí— dijo Ollie, y, como si esas palabras
hubieran accionado alguna válvula en su interior, empezó a llorar. Se levantó y
se acercó a la Cúpula. El joven soldado y él, estaban a menos de treinta
centímetros, uno frente al otro. El soldado levantó la mano, se estremeció un
poco cuando la descarga pasajera lo recorrió y luego lo abandonó. Puso la mano
sobre la Cúpula, los dedos extendidos. Ollie levantó la suya. Los dedos
parecían tocarse, pero no lo hacían. Era un gesto inútil que al día siguiente
sería repetido una y otra vez: cientos, miles de veces…
Ollie por un momento levantó la mirada hacia las vacas
que ya no daban leche, que apenas comían hierbas siquiera, y luego se sentó
otra vez junto a su mochila. Buscó y encontró una piedra.
BONK. Silencio.”
La novela me gustó. Generalmente, me muestro bastante reacio a ver las adaptaciones en la pantalla. No obstante, las buenas críticas que recibió esta serie la vuelven más que interesante. Habrá que verla.
ResponderEliminarA mí me va gustando la serie. Abrazo.
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