“Inferno”, del autor de “El código Da Vinci” será
llevada al cine. Alten, con otro estilo, se inspira en Dante para llevar el
infierno a la Tierra, en una novela apocalíptica con imágenes del averno.
Pasado el 2012 y aún de pie, los libros y películas
de catástrofes y apocalipsis no se fueron con él. Encuentran, en la mayoría de
los casos, su fuente de alimentación en amenazas externas a la Tierra:
eyecciones solares; meteoros; ataques extraterrestres; en amenazas nucleares; bacteriológicas;
epidemiológicas; climáticas o en teorías de la conspiración. Todo suma para partir hacia una tragedia
apocalíptica, casi o directamente infernal.
Si Steve Alten ya nos encantó con su ciclo de la “Trilogía
Maya: Testamento; Resurrección y Apocalipsis,” vuelve a la carga con un nuevo
ciclo inspirado en “La divina comedia” de Dante Alighieri.
La primera de las novelas: "El ángel de la muerte:
el fin de los días" me gustó por el grado de dramatismo y tragedia que
logra imprimirle a sus páginas, permitiéndose abordar diversos temas del
Holismo; de lo espiritual; del folclore popular. Se permite hacer también una crítica social,
a Estados Unidos en particular. Es una novela apocalíptica, trágica y
sentimental a la vez.
Aborda básicamente tres historias, que comienzan
dramáticas y van tornándose cada vez más estremecedoras: La de una científica
que desencadena una epidemia; la de una médica que hace todo lo posible para
encontrar la cura; y la de un veterano de la guerra de Irak, que junto a un
fiel compañero llamado Virgil, busca reunirse con su amada atravesando toda la
ciudad devenida en un infierno, literalmente.
Esta entrega es la primera de una trilogía, que el
autor se propone continuar en los próximos años consecutivos con el eje puesto
en: el Purgatorio y el Paraíso, correspondientemente.
Por otra parte, Dan Brown sigue trabajando sus
novelas con la premisa de las conspiraciones, de que los grandes cambios o
tendencias en el mundo están encadenados y relacionados a maniobras secretas,
herméticas, desde “las sombras.” Y sigue
teniendo éxito.
“Inferno” es una novela histórica basada en teorías
hipotéticas, de conspiración en muchos casos, para atraer a sus lectores en una
aventura “infernal” en la que se analiza y descubre secretos en torno a la obra
de Dante.
Los amantes de la aventura, ficción y lo fantástico
le estarán muy agradecidos, no siendo así quienes buscan encontrar en los
trabajos de Brown un rigor científico mayor.
Brown, creo yo, hay que entenderlo como un autor de
ficción y no tanto como un escritor de rigor científico. Claramente él efectúa estudios
previos, pero más bien se permite adaptar daros concretos de la historia a lo
que el contexto de su creación necesita. Desde esta perspectiva narrativa,
focalizando en la ficción, se puede disfrutar mejor de sus libros evitando
tantas polémicas.
Se anunció el estreno de “Inferno” en la pantalla
grande para 2015, a cargo de Sony y con Tom Hanks en el reparto como el
profesor de simbología e iconografía Robert Langdon.
(Desde pág 352. Edit Grijalbo:)
“CATEDRAL SAN JUAN EL DIVINO
AVENIDA AMSTERDAM. 1.57 AM
Eran miles. Algunos habían recorrido varios
kilómetros a pie, otros vivían en los vecindarios aledaños. Su gobierno los
había abandonado; la industria médica no tenía respuestas, así que buscaban
ayuda de un poder superior, empujando a sus seres queridos infectados en
carretillas y en carros de supermercado. Aporreaban las puertas arqueadas que
permanecían selladas, lanzaban gritos a la noche y sus súplicas de salvación
caían en oídos sordos… tal como había ocurrido en Europa 666 años antes.
En el interior de la catedral, el reverendo canónigo
Jeffrey Hoch avanzaba por la nave inmensa, con el rostro envuelto en una
máscara de seda roja. Miles de personas estaban dispersas por toda la iglesia;
muchas de ellas dormían en las bancas.
Habían empezado a llegar poco antes del mediodía,
primero los ancianos, como si presintieran la tempestad que se avecinaba. A las
dos ya era un torrente de cientos de seres: familias enfurecidas y frustrados
turistas varados en el caos…
Un toque de queda obligatorio significaba que
cientos de miles de personas serían canalizadas a gimnasios escolares, misiones
y al Madison Square Garden. Este último suscitaba recuerdos del huracán Katrina
y el caos en el Superdomo, sólo que en esta ocasión los desesperados, los
indigentes y los pobres compartirían el espacio con los infectados….
… La luna estaba envuelta por nubes innumerables; su
luz velada revelaba los altos edificios, hogar de algunas de las personas más
ricas de N.Y. Ahora las estructuras se veían oscuras y temibles. Pero no
estaban silenciosas. Los gritos de los sufrientes rasgaban la noche y de vez en
cuando se le sumaba el repugnante sonido seco de un cuerpo arrojado desde una
ventana al golpear la acera cubierta de nieve.”

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