Entre
el revival cinematográfico en 3D de Dario Argento, y la secuela en el libro de
Dacre Stoker, sobrino bisnieto de Bram Stoker. La industria de la sangre en
expansión. Una nota para leer con un Kukri machete, en una mano, y una estaca,
en la otra…
El
universo artístico que el personaje creado por Abraham Stoker inspira y alimenta,
se expande ofreciendo obras de diversa índole. Las mismas, se adaptan
desde el best seller y la
superproducción de cine hasta el de clase B, relatos breves y fanzines. Sus
entramados varían entre lo romántico, pasional, oscuro, violento o, incluso,
cómico. Las acciones se desarrollan en distintas épocas, libremente, de acuerdo
a la intención de los realizadores.
En
los últimos años se destacaron:
En literatura:
“Drácula:
El no muerto” (2006) escrita por Dacre Stoker (legitimidado para haber
realizado esta “continuación oficial” por porte de apellido, además de sus
cualidades y virtudes) y el historiador y guionista Ian Holt. Transcurre con
los mismos célebres personajes, veinticinco años después de los trágicos
acontecimientos.
“La
historiadora” (2005) de Elizabeth Kostova. Es una novela ganadora de múltiples
premios, que fue traducida a más de veintiocho idiomas. Será llevada al cine
por Sony Pictures. Aborda la irrupción de una investigadora, en todos los
escenarios vinculados al vampiro, tras extraños asesinatos cercanos a ella,
temiendo que por detrás de los mitos y leyendas, se esconda una realidad siniestra,
aún vigente.
En
largos animados: “Hotel Transilvania” (Sony. 2012) donde todos los célebres monstruos
sobreviven ocultos, devenidos en bonachones, divertidos y temerosos de los
humanos… quienes ahora los quieren y los tienen de ídolos!!!
Lo
que viene: En cine: “Harker,” lo nuevo de Eli Roth con la protagonización
principal de Russell Crowe.
En
tv: la NBC estrenará muy pronto “Drácula”, su nueva serie protagonizada por
Jonathan Rhys Meyers, de corte moderno.
Mientras
tanto, postergado desde marzo hasta mediados de agosto, según lo confirma la
distribuidora CDI Films, aguardo ansioso lo que todavía no termina de
desembarcar desde Europa a nuestras salas: “Drácula 3D” de Dario Argento… ¿se
habrá infectado con la peste del Demetrio?
“Drácula
3D”
¿Era
necesaria una reversión después del magnífico logro de Francis Ford Coppola? Y
en todo caso ¿cómo debería haber sido? Sería muy difícil de igualarlo.
Seguramente implicaría todo un desafío al que, a priori, un grande del género como
Dario Argento podría atreverse. Y se atrevió a dirigir nomás.
Es
un Maestro de las películas del género de Terror: “El pájaro de las plumas de
cristal”; “Rojo oscuro”; “Inferno”; “Demonios I y II” (como productor y
guionista); “Masters of Horror: Jennifer”, “Masters of Horror: Pieles” y en
esta ocasión incursiona sobre un clásico.
Es
un revival europeo que fue nombrado en Italia de Interés Cultural Nacional. Se
estrenó en la 65° edición del Festival de Cine de Cannes, el 19 de mayo de 2012.
El
guión corrió por cuenta del propio Argento y del empresario Enrique Cerezo, actual Presidente del Club Atlético Madrid.
Fue él quien también la produjo a través de Enrique Cerezo Producciones
Cinematográficas S.A. y Film Export Group.
Los
comentarios y críticas están diseminados por la web, porque la película ya fue proyectada
en muchos países. Me bastó ver el trailer para comprender ciertas
argumentaciones de páginas especializadas, que no puedo terminar de corroborar
sin ver el film:
En
la polémica: La sangre brota por la pantalla. La imagen limpia y la tecnología
en 3D potencian los momentos más estremecedores. Eso es para algunos, porque para
otros, en cambio, sucede todo lo contrario: la imagen no debería haber sido tan
limpia, sino más bien un tono sucia, difusa con el propósito de que no se noten
tantos los FX y algunos elementos
decorativos de la escenografía.
Hay
quienes consideran puntos en contra que parezca realizada en los años´70, dado
que las imágenes no logran ganar en dinámica. Más bien los planos parecen muy extensos
y estáticos, resultando un estilo que contrasta sobremanera, dentro de un
contexto de hacer cine con cámaras en movimiento, muchos cambios de planos y
agilidad. Para otros, sin embargo esto es cine arte.
No
hay mucho más para aportar sin ver la película. Podría decir que hay que
aplicar la “teoría” del “Sapere sapore”: Conocer el sabor. Probar de su sangre
en una experiencia personal, dejarse llevar por las sensaciones y sacar propias
conclusiones.
“Drácula:
el no muerto”
Un
cuarto de siglo después de la terrible experiencia con el vampiro, todos los célebres
personajes involucrados sobreviven cargados de dramatismo. Las secuelas
permanecen imborrables, hirientes en ellos: Seward es adicto a la morfina;
Holmwood se devino en ermitaño; Harker es alcohólico; Van Helsing es sospechoso
de ser un asesino serial y Mina está perturbada por su condición de belleza y
juventud inalterables con el paso del tiempo, mientras su marido y todos en su
entorno envejecen.
Se
introducen nuevos protagonistas que potencian la trama, dotándola de rasgos
“novedosos” y reveladores, muy interesantes y bien insertados, que nos permiten
saber más acerca de ellos: Jack el Destripador; Quincey Harker, hijo de
Jonathan y Mina; la condesa húngara Erzsébet
Báthory, pieza fundamental en este trabajo, famosa por sus prácticas
denigrantes y sádicas como las de bañarse con la sangre de sus sirvientas;
Basarab, un famoso actor rumano que interpreta al “Conde Drácula” en la pieza
teatral de un tal Bram Stoker… ¡sí! Bram Stoker y Drácula también aparecen
dentro del plano de lo ficcional.
De
hecho en esta trama, justamente cuando el Sr Stoker escribe la historia que
debía permanecer secreta, se desencadena la nueva cacería.
La
presencia del mal, irrumpe particularmente sobre los clásicos personajes que
habían acabado con el vampiro. Otra vez deberán unirse para enfrentar al
monstruo, esta vez más sediento, sádico y atroz.
Los
autores aprovechan “espacios en blanco” que había dejado la obra de Bram Stoker,
y se sirven de algunas de las conjeturas, hipótesis y teorías, elaboradas
durante décadas por historiadores, investigadores, periodistas y demás
analistas, en torno a Drácula para justificar esta segunda parte con grandes
sorpresas.
Existe
aquí, por ejemplo, un tratamiento más claro entre la figura del Conde con Vlad
Tepes, aquel Príncipe de Valaquia que luchaba contra el expansionismo otomano,
allá por los años 1450 y 1460. Quedó en la historia por su cruento y
terrorífico principado, durante el cual empalaba a sus prisioneros externos, y
cortaba las manos o ahorcaba a los delincuentes de su propio territorio.
Siempre
había sido ambiguo si Bram Stoker se había inspirado o no en tal Príncipe para
la creación de su personaje. Si bien muchas pistas indicaban de que sí: por lo
sangriento que era, por responder a la Orden del Dragón y demás indicios que se
pueden vincular, nunca se encontraron pruebas fehacientes
de ello, ni siquiera de que Stoker haya conocido la biografía de Vlad III.
Dacre
Stoker y Holt consultaron la colección de notas y manuscritos de Bram. De allí
rescataron el que en 1987 había quedado descartado como título original: “El no
muerto” y lo aplicaron a su novela, en homenaje al gran creador, en parte, y en
parte justificando su continuación, porque veinticinco años después, Drácula
sigue siendo “El no muerto.”




Muy buena nota, Pablo, te felicito.
ResponderEliminarMuchas gracias, querido Marcelo!!!
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