miércoles, 31 de julio de 2013

“Canciones argentinas” y “Cien años de música argentina”: La Historia atravesada por diferentes melodías.

Sergio Pujol analiza en sus libros, a partir de composiciones musicales de distintas épocas, aspectos relacionadas a las mismas en cuanto a cómo se hicieron, el contexto en que fueron creadas, y cuestiones Históricas: sociales, culturales, artísticas y políticas de nuestro país.

Sergio Pujol es historiador especializado en música; profesor titular de Historia del Siglo XX en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, y de Historia del Jazz en EMU Educación Musical, analiza en sus libros a partir de composiciones musicales de distintas épocas, aspectos relacionadas a las mismas en cuanto a cómo se hicieron, el contexto en que fueron creadas, y cuestiones Históricas: sociales, culturales, artísticas y políticas de nuestro país.
En el prólogo de su libro “Canciones argentinas” cuenta la anécdota de cuando estaba de compras con su cuñado, una tarde, indiferentes los dos, en un supermercado: un lugar impersonal, un sitio de impertenencia, un “no lugar,” a decir del antropólogo francés Marc Augé, donde cada uno estaba aislado del otro hasta que de los parlantes comenzó a sonar “La balsa” por Los Gatos, y ahí ellos dos se miraron sintiendo que “conectaron” algo subjetivo, interno, nostálgico, y notaban que a otras personas les pasaba lo mismo. Así es el poder de la canción. Permite analizar acontecimientos históricos desde diferentes perspectivas: musicales, históricas, sociológicas.
Sus clases de Historia del Siglo XX incluyen canciones. Los equipos de música y parlantes, son elementos de trabajo naturales cuando se para frente a sus alumnos o rodeado de ellos. Seguramente porque es más “tangible” contar la Historia partiendo desde algo que genere algún afecto, subjetividad como la música.
Sergio Pujol en su libro “Canciones argentinas” nos brinda con cada composición que analiza todo un panorama de época. Por citar un ejemplo, nada más, del folclore recoge y desmenuza “Luna tucumana” de Atahualpa Yupanqui: “Yo no le canto a la luna / porque alumbra y nada más / Le canto porque ella sabe / de mi largo caminar”.
 Se trata, tal como lo refiere en su libro, de una Luna “social,” que acompaña e ilumina el camino del hombre de campo a caballo por los cerros. “Es un canto a la Luna que oficia de oráculo, la misma que supo orientar a los indios en tiempos de siembra, de reflujos de mareas” argumenta textualmente.
 Otro ejemplo: en análisis del Tango, que suele abordar temas de amor, desamor, dolor, desencuentros, el autor selecciona  “El último café” de Héctor Stamponi (música)  y Cátulo Castillo (letra): “Del último café / Que tus labios con frío, / Pidieron, esa vez, /Con la voz de un suspiro… / Recuerdo tu desdén. / Te evoco sin razón. / Te escucho sin que estés; / “Lo nuestro terminó” /-dijiste en un adiós / De azúcar y de hiel”.
Aborda canciones modernas hasta de la época de la victrola, pasando por clásicos como “El extraño de pelo largo” (Masllorens – Lezica) con la cual analiza un modo de hacer Rock & roll y la problemática de los años 60 y 70: Qué significaba tener el pelo largo entonces, toda aquella implicancia.  
Su nuevo trabajo “Cien años de música argentina” se presenta, tal como dice textualmente el mismo libro en su contratapa como: “un abordaje detallado sobre los sitios Clásicos” y Populares” con todas sus vastas conexiones, hasta llegar a la pluralidad que hoy convive, demostrando que una vasta porción de la música popular posee rasgos, elementos de la Clásica. Pujol se sirve de la música para explorar la identidad argentina plural, mestiza.


La FM de los 80: entre el rock y los nuevos modos de hacer radio.

Una revisión social y cultural de la época, analizada con comentarios de Lalo Mir, Felipe Pigna, Adrián Korol, Alfredo Rosso, Tom Luppo y Sergio Pujol. Por Federico Manzi y Pablo Vigliano.


A mediados de la década de los 80 queda marcado el surgimiento de nuevos modos de hacer radio en FM. Hay una apuesta al contenido temático y artístico, inédito en la fecuencia, que capta al público joven, dada la irrupción de un lenguaje común en el dial. La democracia traía aires de libertad de expresión y artística en todos los ámbitos.

Los temas musicales venían siendo destinados muchas veces a un público fraccionado. El locutor hablaba con voz intimista, era muy educado y correcto. A comienzos de década, la música era muy de confort, había  mucho jazz, blues. El espacio destinado a las FM, giraba en torno a la apuesta estrictamente musical, en gran parte por la calidad sonora que ofrecía la frecuencia. Si en AM primaba la voz como recurso, como lenguaje de la radio, en FM primaba la música. Luego empezó a sonar más el rock y el pop, que permitía mayor  heterogeneidad de público, y se empleaba un lenguaje más cotidiano.
El programa “Radio Bangkok” se convirtió en una “leyenda” y luego, cuando culminó su ciclo,  en un “mito” Había logrado manejar los mismos códigos que sus oyentes, en una muestra significativa de renovación del proceder radial. Las emisiones eran: alocadas, irreverentes, provocativas, rebeldes, irónicas, desenfadadas. Los integrantes eran Lalo Mir, Boby Flores, Douglas Vinci y Quique Prosen en conducción; Guillermo García y Alberto “Chino” Chinén en operación técnica. 
A decir de Lalo Mir. “Una cosa fue la novedad, otra cosa, no creo que haya pasado por los efectos, eso tiene que ver más con la forma que con el contenido. Era un discurso nuevo, era una nueva manera de hacer radio, no porque la hayamos descubierto nosotros, se emparentaba más con los grandes programas de magazine de la AM incluso antes del proceso como -La gallina verde-o –Rulos y moños-, por ejemplo. Hubo un proceso más desaforado, mucha gente frente al micrófono. Había un panorama más teatral, donde parecía estar escuchándose una mesa de café, más que un programa de radio. Estuvimos en el lugar preciso, en el momento indicado.”
El periodista Alfredo Rosso, grafica lo que acontecía desde mediados hasta finales de aquella década: “Es una época bastante vacía de ideología -no sé lo que quiero, pero lo quiero ya- decía Sumo, y es un poco el sello de los ´80”.
Había un mercado culto al hedonismo” continúa “es la década en que empieza a tener importancia el cuidado del cuerpo, el gimnasio, la dieta, por un lado. Por el otro, paradójicamente, es la época de las drogas pasatistas, es la época de la cocaína: -Hay que sentirse bien a cualquier precio, no puedo permitir deprimirme- pero uno después entra en el círculo vicioso: -me deprimo cuando bajo de cocaína, entonces tomo más cocaína para no deprimirme-”.
La clase media argentina era muy amplia, producto del Estado de Bienestar. A ella pertenecían el médico y el obrero especializado, y los consumos culturales coincidían. Era otra Argentina en términos de su estructura económica, política y social.
Había identidades muy marcadas. En los primeros años de la década había mucho sentido de pertenencia y de lucha por imponer lo que cada uno consideraba ideológicamente correcto y conveniente.
Era muy común que un universitario militara en alguna agrupación. “Se daban coincidencias interesantes” explica el historiador Felipe Pigna “porque por ejemplo, los consumos culturales de un joven de la Juventud Radical se parecían mucho a los gustos de uno de Partido Intransigente o del MAS: había lecturas compartidas, conciertos en los que convivían, revistas, programas de radio que podían escuchar. Eran identidades marcadas en todos los sentidos, en los guetos musicales también: existían los ricoteros, que se cargaban sobre todo de una iconografía combativa y rebelde, cuando en realidad sus letras eran mucho más poéticas y metafóricas, y los sodas que se deleitaban con una música, como dice Gustavo Cerati, más confortable.”
El rock nacional en radio no ocupaba un espacio de difusión muy popular. Había una cultura rock, existían publicaciones y  programas, algunos que quedaron en la historia como “Submarino amarillo”  de Tom Lupo en Radio Rivadavia AM, 630 Khtz, y 103.1 Mhtz. En la banda de FM; “El tren fantasma” con Omar Cerasuolo, en la misma emisora, o “Imagínate: Flecha Juventud” de Alberto Badía con Graciela Mancuso en Radio del Plata, el ciclo 9PM, con la participación de Lalo Mir y Elizabeth Vernaci, en Radio Del Plata FM (1982/1985)

Pero el rock se vuelve masivo después de la guerra de Malvinas, cuando para imprimir un sentido nacionalista al país,  la dictadura obligaba su difusión. Se quitaba Queen, Sting, por ejemplo, todo lo que era en inglés para reemplazarlo por música nacional.
El historiador Sergio Pujol establece una diferencia con la década anterior: “La estética del rock en los ´70 era más seria, más intelectual si se quiere, donde había una negación de la música fácil, del baile, o de lo que pudiera tararearse fácilmente, todo eso era interpretado como una trivialidad. Era considerado un modo de escapismo ante la realidad. El uso de la metáfora primaba en el rock, se podían hacer  interpretaciones, lecturas políticas. Las canciones no eran muy políticas, pero las interpretaciones que podían hacerse habilitaban una interpretación política, por eso eran -letras contenidistas- Cuando aparece Virus, la sociedad y la crítica lo asocian con la frivolidad, con el pasatiempo y no era así. Cuando Virus decía: -no fumo soy moderno-, estaban ridiculizando, parodiando esa cultura a la que Virus pertenecía. No quiere decir que el rock haya perdido lugar o que las letras de Virus hayan sido menos políticas. La coyuntura era diferente. Hubo una diferencia de pensamiento, que fue incomprendida por muchos en un primer momento”.
El discurso había cambiado indudablemente, si Charly García no había sido perseguido ni desaparecido, era por ser pacifista en sus canciones, se apartaba de lo que era la guerrilla, pero ya en los 80 se aggiornaba y demolía hoteles.
Por otra parte tenía gran trascendencia el teatro de vanguardia, que funcionaba por ejemplo en el Parakultural con grupos como Las Gambas al ajillo, que todo lo trasgredían. Eran recurrentes las obras de teatro y realizaciones audiovisuales: largometrajes y cortos con temática de la dictadura militar, en muchos casos. Aparecieron los hermanos Korol con sus grafitis en la vía pública, firmados como “Los Vergara”.
Adrián Korol explica que “la movida cutural en los 80 no estaba ajena al contexto político. Había muchas manifestaciones que no tenían por dónde canalizarse, entonces se hacían lugar en los ambientes de cafés concerts o en pequeños escenarios, en el caso nuestro, en los grafitis, siempre buscando las grietas por donde meterse.  Hoy las grietas ya se han abierto, las nuevas tendencias culturales van a apareciendo con un acceso muchísimo más directo que años atrás.”
Antes de Malvinas (1981) Tom Lupo tenía apenas un micro de diez minutos que se llamaba “El Tom Lupo show” dentro de un programa de cuatro horas, durante el primer lustro de los 80. Era el único espacio que pasaba rock nacional. Cuando la situación se revirtió por Malvinas, la música en castellano se ancló firmemente en radio, Lupo lanzó “El submarino amarillo” donde dio a conocer bandas que en su momento eran nuevas y con el tiempo se transformaron en líderes en la escena nacional. Se emitió en Del Plata, de 22 a 2, en FM y AM simultáneamente. Continuó hasta finales de la década.
El programa tenía su fuerte en invitar artistas y pasar sus canciones. “Vino un grupo muy tímido con un demo en inglés y hoy se llaman -Los Ratones Paranoicos-” cuenta Lupo “Pasamos un demo de un grupo -Los redonditos-, que no tenían disco todavía. El jingle nuestro lo hacía Soda Stéreo, que por favor nos pidieron si podían hacer el jingle del programa“Transmitíamos en Capital pero llegábamos a Purmamarca. Una vez llegó una carta de un oyente que decía: -tengo que practicar el kamasutra con la radio para poder sintonizarlos bien- y decía -¿quiénes son esos que se llaman Los redonditos de ricota?-  así que cuando un grupo es bueno, aún sin imagen, pega ahí donde debe pegar”.


Más información en:


Café virtual con Matías Orta, autor de “Encerrados toda la noche: el cine de John Carpenter”.

Matías Orta escribe sobre cine, hace cine, pero sobre todas las cosas, es un fanático de las películas. Y es el autor de un libro sobre uno de sus ídolos: el director John Carpenter. Aquí, una entrevista exclusiva, en la que habla de Encerrados toda la noche: el cine de John Carpenter y J.C. en general. 

 ¿Qué dirías de John Carpenter si tuvieras que definirlo en pocas palabras?
John Carpenter es un genio todavía a descubrir. Porque es mucho más que un maestro del horror: es un maestro del cine en general y uno de los cineastas vivos más audaces.
¿Qué clase de propuesta o experiencia de lectura ofrece tu libro al lector?
El libro es una mezcla de data y análisis de la filmografía de John Carpenter. Cada capítulo está dedicado a una película distinta. El lector podrá conocer los rasgos estilísticos del director, y referencias a otras películas, cineastas y hechos de la vida real que marcaron su impronta. Además, incluye un imperdible prólogo del director Israel Adrián Caetano (él considera a Carpenter su cineasta favorito) y entrevista que logré hacerle al mismísimo John. Dos lujos que todavía no puedo creer.
¿Cómo elegiste el título?
El título viene de una de las constantes en la obra de Carpenter: el encierro. Los personajes quedan encerrados en algún lugar (puede ser una comisaría, una iglesia, una isla…), a merced de una amenaza que parece imparable. A veces el Mal está afuera, esperando por colarse, pero también puede estar adentro, con los protagonistas. Incluso puede ser cualquiera de ellos, como en El enigma de otro mundo.  Así que el título resulta muy adecuado.
¿Cómo lo trabajaste: cómo fue el proceso; cuándo supiste que lo que hacías podía derivar en un libro?
Siempre fui fanático de Carpenter, desde niño, cuando vi Noche de Brujas. A partir de ahí me empapé de su obra. Siempre fui un enfermo del cine fantástico y Carpenter acrecentó la enfermedad, jaja. Muchos años después, cuando empecé a escribir sobre cine, evité escribir sobre determinados directores. Pensaba que con un dossier no me alcanzaría, que merecían un libro. Uno de ellos era Carpenter. Pero lo dejé como un proyecto a futuro. En 2010, Mariano González Achi se me acercó para proponerme escribir un libro sobre el Maestro, y no pude negarme. Fue una gran experiencia escribirlo y volver a ver aquellas gemas. Y una vez que el libro fue publicado, me dio y me da toneladas de alegrías. Pude presentarlo en festivales como el de Mar del Plata y la gente no deja de comprarlo ni de recomendarlo.
¿Qué tienen en común las películas de Carpenter?
Una serie de obsesiones se repiten en su filmografía. Uno es el tema del encierro, que ya comenté. También está la esencia de los western; todos sus films son western encubiertos, pero camuflados dentro de otros géneros, como la ciencia-ficción. Además, siempre hay una crítica al status quo, principalmente a las Autoridades: la Ley, La Iglesia, los Adultos… Carpenter es un anarquista y siempre está cuestionando a las instituciones. Pero, por sobre todas las cosas, sus películas tienen en común el sentido del entretenimiento y la manera clásica de contar una historia, a la manera de grandes narradores cinematográficos como Howard Hawks, John Ford y Alfred Hitchcock.
¿Cómo deben verse sus películas? ¿A qué hay que prestar atención? ¿Hay algún secreto para disfrutarlas más?
No hay ningún secreto para disfrutar de las películas de Carpenter, sólo las ganas de pasar un momento entretenido. A veces vas a sufrir, a veces vas a reírte, pero nunca te vas a aburrir. Su película menos genial sigue siendo muy valiosa y tiene hallazgos. Y además de todo eso (que no es poco), hay un subtexto que enriquece la narración y te deja pensando, y sin nunca ponerse pretencioso.
¿Cuál dirías que el la mejor, la que uno no puede dejar de ver? ¿Por qué?
En estos casos (y en los casos que me hacen la misma pregunta sobre cualquiera de mis directores favoritos), elijo hacer top 5 de obras maestras, que suelen ir variando, dependiendo del día, porque Carpenter tiene muchas genialidades.  Hoy,  en este momento, elijo las siguientes: Noche de Brujas, Asalto al Precinto 13, Christine, La niebla y Vampiros.

También escribís cuentos y ficciones literarias, ¿es así?
En lo referente a literatura, escribo ficción en mi blog I Love Lucky, con cuentos protagonizados por Lucky, un asesino serial con toda la onda, y pertenezco a La Abadía de Carfax, círculo de escritores de horror y fantasía, grupo formado por Marcelo di Marco, mi mentor.  Publicamos tres antologías y vamos por la cuarta. 





viernes, 26 de julio de 2013

Drácula

Entre el revival cinematográfico en 3D de Dario Argento, y la secuela en el libro de Dacre Stoker, sobrino bisnieto de Bram Stoker. La industria de la sangre en expansión. Una nota para leer con un Kukri machete, en una mano, y una estaca, en la otra…


El universo artístico que el personaje creado por Abraham Stoker inspira y alimenta, se expande ofreciendo obras de diversa índole. Las mismas, se adaptan desde  el best seller y la superproducción de cine hasta el de clase B, relatos breves y fanzines. Sus entramados varían entre lo romántico, pasional, oscuro, violento o, incluso, cómico. Las acciones se desarrollan en distintas épocas, libremente, de acuerdo a la intención de los realizadores.
En los últimos años se destacaron:

 En literatura:
“Drácula: El no muerto” (2006) escrita por Dacre Stoker (legitimidado para haber realizado esta “continuación oficial” por porte de apellido, además de sus cualidades y virtudes) y el historiador y guionista Ian Holt. Transcurre con los mismos célebres personajes, veinticinco años después de los trágicos acontecimientos.
“La historiadora” (2005) de Elizabeth Kostova. Es una novela ganadora de múltiples premios, que fue traducida a más de veintiocho idiomas. Será llevada al cine por Sony Pictures. Aborda la irrupción de una investigadora, en todos los escenarios vinculados al vampiro, tras extraños asesinatos cercanos a ella, temiendo que por detrás de los mitos y leyendas, se esconda una realidad siniestra, aún vigente.
En largos animados: “Hotel Transilvania” (Sony. 2012) donde todos los célebres monstruos sobreviven ocultos, devenidos en bonachones, divertidos y temerosos de los humanos… quienes ahora los quieren y los tienen de ídolos!!!
Lo que viene: En cine: “Harker,” lo nuevo de Eli Roth con la protagonización principal de Russell Crowe.
En tv: la NBC estrenará muy pronto “Drácula”, su nueva serie protagonizada por Jonathan Rhys Meyers, de corte moderno.
Mientras tanto, postergado desde marzo hasta mediados de agosto, según lo confirma la distribuidora CDI Films, aguardo ansioso lo que todavía no termina de desembarcar desde Europa a nuestras salas: “Drácula 3D” de Dario Argento… ¿se habrá infectado con la peste del Demetrio?

“Drácula 3D”

¿Era necesaria una reversión después del magnífico logro de Francis Ford Coppola? Y en todo caso ¿cómo debería haber sido? Sería muy difícil de igualarlo. Seguramente implicaría todo un desafío al que, a priori, un grande del género como Dario Argento podría atreverse. Y se atrevió a dirigir nomás.
Es un Maestro de las películas del género de Terror: “El pájaro de las plumas de cristal”; “Rojo oscuro”; “Inferno”; “Demonios I y II” (como productor y guionista); “Masters of Horror: Jennifer”, “Masters of Horror: Pieles” y en esta ocasión incursiona sobre un clásico.
Es un revival europeo que fue nombrado en Italia de Interés Cultural Nacional. Se estrenó en la 65° edición del Festival de Cine de Cannes, el 19 de mayo de 2012.

El guión corrió por cuenta del propio Argento y del empresario Enrique Cerezo,  actual Presidente del Club Atlético Madrid. Fue él quien también la produjo a través de Enrique Cerezo Producciones Cinematográficas S.A. y Film Export Group.
Los comentarios y críticas están diseminados por la web, porque la película ya fue proyectada en muchos países. Me bastó ver el trailer para comprender ciertas argumentaciones de páginas especializadas, que no puedo terminar de corroborar sin ver el film:
En la polémica: La sangre brota por la pantalla. La imagen limpia y la tecnología en 3D potencian los momentos más estremecedores. Eso es para algunos, porque para otros, en cambio, sucede todo lo contrario: la imagen no debería haber sido tan limpia, sino más bien un tono sucia, difusa con el propósito de que no se noten tantos los FX y algunos  elementos decorativos de la escenografía.
Hay quienes consideran puntos en contra que parezca realizada en los años´70, dado que las imágenes no logran ganar en dinámica. Más bien los planos parecen muy extensos y estáticos, resultando un estilo que contrasta sobremanera, dentro de un contexto de hacer cine con cámaras en movimiento, muchos cambios de planos y agilidad. Para otros, sin embargo esto es cine arte.
No hay mucho más para aportar sin ver la película. Podría decir que hay que aplicar la “teoría” del “Sapere sapore”: Conocer el sabor. Probar de su sangre en una experiencia personal, dejarse llevar por las sensaciones y sacar propias conclusiones.

“Drácula: el no muerto”

Un cuarto de siglo después de la terrible experiencia con el vampiro, todos los célebres personajes involucrados sobreviven cargados de dramatismo. Las secuelas permanecen imborrables, hirientes en ellos: Seward es adicto a la morfina; Holmwood se devino en ermitaño; Harker es alcohólico; Van Helsing es sospechoso de ser un asesino serial y Mina está perturbada por su condición de belleza y juventud inalterables con el paso del tiempo, mientras su marido y todos en su entorno envejecen.

Se introducen nuevos protagonistas que potencian la trama, dotándola de rasgos “novedosos” y reveladores, muy interesantes y bien insertados, que nos permiten saber más acerca de ellos: Jack el Destripador; Quincey Harker, hijo de Jonathan y Mina;  la condesa húngara Erzsébet Báthory, pieza fundamental en este trabajo, famosa por sus prácticas denigrantes y sádicas como las de bañarse con la sangre de sus sirvientas; Basarab, un famoso actor rumano que interpreta al “Conde Drácula” en la pieza teatral de un tal Bram Stoker… ¡sí! Bram Stoker y Drácula también aparecen dentro del plano de lo ficcional.
De hecho en esta trama, justamente cuando el Sr Stoker escribe la historia que debía permanecer secreta, se desencadena la nueva cacería. 
La presencia del mal, irrumpe particularmente sobre los clásicos personajes que habían acabado con el vampiro. Otra vez deberán unirse para enfrentar al monstruo, esta vez más sediento, sádico y atroz.
Los autores aprovechan “espacios en blanco” que había dejado la obra de Bram Stoker, y se sirven de algunas de las conjeturas, hipótesis y teorías, elaboradas durante décadas por historiadores, investigadores, periodistas y demás analistas, en torno a Drácula para justificar esta segunda parte con grandes sorpresas.
Existe aquí, por ejemplo, un tratamiento más claro entre la figura del Conde con Vlad Tepes, aquel Príncipe de Valaquia que luchaba contra el expansionismo otomano, allá por los años 1450 y 1460. Quedó en la historia por su cruento y terrorífico principado, durante el cual empalaba a sus prisioneros externos, y cortaba las manos o ahorcaba a los delincuentes de su propio territorio.

Siempre había sido ambiguo si Bram Stoker se había inspirado o no en tal Príncipe para la creación de su personaje. Si bien muchas pistas indicaban de que sí: por lo sangriento que era, por responder a la Orden del Dragón y demás indicios que se pueden vincular, nunca se encontraron pruebas fehacientes de ello, ni siquiera de que Stoker haya conocido la biografía de Vlad III.
Dacre Stoker y Holt consultaron la colección de notas y manuscritos de Bram. De allí rescataron el que en 1987 había quedado descartado como título original: “El no muerto” y lo aplicaron a su novela, en homenaje al gran creador, en parte, y en parte justificando su continuación, porque veinticinco años después, Drácula sigue siendo “El no muerto.”

jueves, 18 de julio de 2013

El Infierno de Dante de moda: entre Dan Brown y Steve Alten.

“Inferno”, del autor de “El código Da Vinci” será llevada al cine. Alten, con otro estilo, se inspira en Dante para llevar el infierno a la Tierra, en una novela apocalíptica con imágenes del averno.                                                                                                 
Pasado el 2012 y aún de pie, los libros y películas de catástrofes y apocalipsis no se fueron con él. Encuentran, en la mayoría de los casos, su fuente de alimentación en amenazas externas a la Tierra: eyecciones solares; meteoros; ataques extraterrestres;  en amenazas nucleares; bacteriológicas; epidemiológicas; climáticas o en teorías de la conspiración.  Todo suma para partir hacia una tragedia apocalíptica, casi o directamente infernal.

Si Steve Alten ya nos encantó con su ciclo de la “Trilogía Maya: Testamento; Resurrección y Apocalipsis,” vuelve a la carga con un nuevo ciclo inspirado en “La divina comedia” de Dante Alighieri.
La primera de las novelas: "El ángel de la muerte: el fin de los días" me gustó por el grado de dramatismo y tragedia que logra imprimirle a sus páginas, permitiéndose abordar diversos temas del Holismo; de lo espiritual; del folclore  popular.  Se permite hacer también una crítica social, a Estados Unidos en particular. Es una novela apocalíptica, trágica y sentimental a la vez.
Aborda básicamente tres historias, que comienzan dramáticas y van tornándose cada vez más estremecedoras: La de una científica que desencadena una epidemia; la de una médica que hace todo lo posible para encontrar la cura; y la de un veterano de la guerra de Irak, que junto a un fiel compañero llamado Virgil, busca reunirse con su amada atravesando toda la ciudad devenida en un infierno, literalmente.
Esta entrega es la primera de una trilogía, que el autor se propone continuar en los próximos años consecutivos con el eje puesto en: el Purgatorio y el Paraíso, correspondientemente.
Por otra parte, Dan Brown sigue trabajando sus novelas con la premisa de las conspiraciones, de que los grandes cambios o tendencias en el mundo están encadenados y relacionados a maniobras secretas, herméticas, desde “las sombras.”  Y sigue teniendo éxito.
“Inferno” es una novela histórica basada en teorías hipotéticas, de conspiración en muchos casos, para atraer a sus lectores en una aventura “infernal” en la que se analiza y descubre secretos en torno a la obra de Dante.
Los amantes de la aventura, ficción y lo fantástico le estarán muy agradecidos, no siendo así quienes buscan encontrar en los trabajos de Brown un rigor científico mayor.
Brown, creo yo, hay que entenderlo como un autor de ficción y no tanto como un escritor de rigor científico. Claramente él efectúa estudios previos, pero más bien se permite adaptar daros concretos de la historia a lo que el contexto de su creación necesita. Desde esta perspectiva narrativa, focalizando en la ficción, se puede disfrutar mejor de sus libros evitando tantas polémicas.
Se anunció el estreno de “Inferno” en la pantalla grande para 2015, a cargo de Sony y con Tom Hanks en el reparto como el profesor de simbología e iconografía Robert Langdon.
 Retomando la idea del infierno de dante, si tuviera que elegir un momento de la novela de Steve Alten, para rescatar su espíritu en “El ángel de la muerte” sería el siguiente:
(Desde pág 352. Edit Grijalbo:)
“CATEDRAL SAN JUAN EL DIVINO
AVENIDA AMSTERDAM. 1.57 AM
Eran miles. Algunos habían recorrido varios kilómetros a pie, otros vivían en los vecindarios aledaños. Su gobierno los había abandonado; la industria médica no tenía respuestas, así que buscaban ayuda de un poder superior, empujando a sus seres queridos infectados en carretillas y en carros de supermercado. Aporreaban las puertas arqueadas que permanecían selladas, lanzaban gritos a la noche y sus súplicas de salvación caían en oídos sordos… tal como había ocurrido en Europa 666 años antes.
En el interior de la catedral, el reverendo canónigo Jeffrey Hoch avanzaba por la nave inmensa, con el rostro envuelto en una máscara de seda roja. Miles de personas estaban dispersas por toda la iglesia; muchas de ellas dormían en las bancas.
Habían empezado a llegar poco antes del mediodía, primero los ancianos, como si presintieran la tempestad que se avecinaba. A las dos ya era un torrente de cientos de seres: familias enfurecidas y frustrados turistas varados en el caos…
Un toque de queda obligatorio significaba que cientos de miles de personas serían canalizadas a gimnasios escolares, misiones y al Madison Square Garden. Este último suscitaba recuerdos del huracán Katrina y el caos en el Superdomo, sólo que en esta ocasión los desesperados, los indigentes y los pobres compartirían el espacio con los infectados….

… La luna estaba envuelta por nubes innumerables; su luz velada revelaba los altos edificios, hogar de algunas de las personas más ricas de N.Y. Ahora las estructuras se veían oscuras y temibles. Pero no estaban silenciosas. Los gritos de los sufrientes rasgaban la noche y de vez en cuando se le sumaba el repugnante sonido seco de un cuerpo arrojado desde una ventana al golpear la acera cubierta de nieve.”

“La cúpula” de Stephen King es también un éxito de tv: entre la sensibilidad y el terror.

El éxito de la serie. La novela. La “humanidad” de la trama.

En algún punto a esta historia se la puede analizar como una metáfora social, como ya ocurrió con aquellos personajes encerrados en un supermercado en “La niebla” donde los monstruos internos de cada uno, llegan a ser malignos y peor amenaza de los que acechan ahí afuera.
“La cúpula” llega a los hogares adaptada en formato de serie de televisión, en un marco en el que las mismas parecerían estar viviendo su época dorada.
En su estreno por la cadena CBS, logró captar más de trece millones de espectadores, convirtiéndose así en uno de sus grandes éxitos históricos. La producción estuvo a cargo de Amblin Television, propiedad de Steven Spielberg, y fue dirigida por Brian Vaughan.
La trama: Un pueblo de Estados Unidos, Chester Mill, es cercado por una cápsula invisible. Nadie puede entrar ni salir. Los aviones y automóviles se estrellan contra los muros, y los misiles de las Fuerzas Armadas, lanzados desde fuera de su campo de cobertura, no la atraviesan ni destruyen. Adentro de la “burbuja,” se vive un clima de caos y desesperación. Afuera, los esfuerzos por mantener el orden resultan inútiles.
En lo particular la novela, ya que todavía no se estrenó en nuestro país la serie, me pareció muy buena por su dramatismo devenido en tragedia,  tal como el autor va abordando la trama, pero que da lugar también a la emoción, la sensibilidad, la fe y esperanza.
King elabora el terror siguiendo los patrones del comportamiento humano en una situación conjunta límite, sin nada ni nadie que les brinde esperanzas concretas. Comienza de una manera vertiginosa y alarmante; se desarrolla tensa, inquietante, tenebrosa y claustrofóbica, y termina vertiginosa, brutal.
Hay pasajes verdaderamente claustrofóbicos, que producen que uno se levante y se asome a la ventana por un poco de aire fresco, o a la heladera por un vaso de agua.
Escrita con un lenguaje claro y llevadero, un estilo pulcro,  inequívoco, propio, se hace, sin embargo un poco extensa en su desarrollo, aportando demasiados datos secundarios y con pasajes irrelevantes.
La novela fue editada en 2009, aunque en palabras del propio autor, fue escrita a mediados de los ´70, y corregida, perfeccionada y reescrita, a través de los años, hasta llegar a su versión definitiva. Tal vez por eso a los amantes del “Primer King” les guste y les resulte una de sus grandes obras.
Si tuviera que seleccionar un fragmento representativo por su estilo y contenido, el mismo sería el siguiente (“Sangre por todas partes” – Parte 8 Desde pág. 898. Plaza y janés):
“¡CUIDADO!
¡Por su propia seguridad!
¡Manténgase a dos metros de la cúpula!

Ollie suponía que en los carteles que miraban en la otra dirección ponían lo mismo…. Lanzó una piedra.
BONK. Silencio.
Había un soldado del ejército allí cerca. Era bastante joven. No llevaba ninguna insignia en las mangas, así que Ollie imaginó que era un soldado raso. Parecía que tenía unos dieciséis años, pero supuso que debía ser mayor. Había oído hablar de chicos que mentían sobre su edad para alistarse…
   Chico ¿Por qué no paras con eso? Me estás volviendo tarumba.
   Pues vete a otra parte— dijo Ollie.
BONK. Silencio.

—No puedo. Órdenes
Ollie no contestó. En lugar de eso, lanzó otra piedra.
—¿Por qué lo haces?— preguntó el soldado. Fingía que arreglaba carteles para poder hablar con Ollie.
—Porque tarde o temprano una no rebotará. Y cuando eso pase, me levantaré, echaré a andar y nunca más volveré a esta granja… Mi padre dice que la hierba está mala porque al aire le pasa algo malo. Aquí adentro no hule bien ¿sabes? Aquí adentro huele a mierda… Mi madre se ha suicidado esta mañana. Se ha pegado un tiro en la mesa de la cocina. La he encontrado yo.
—Joder, eso es una putada.— El tío del ejército se acercó a la Cúpula.
—Cuando murió mi hermano, este domingo, lo llevamos al pueblo porque todavía estaba vivo, un poco, pero mi madre estaba más muerta que muerta, así que la hemos enterrado en la loma. Mi padre y yo. A ella le gustaba ese sitio. Era un sitio bonito antes de que todo se pusiera tan asqueroso.
—¡Dios bendito, chico! ¡Has pasado un infierno!—
—Sigo ahí— dijo Ollie, y, como si esas palabras hubieran accionado alguna válvula en su interior, empezó a llorar. Se levantó y se acercó a la Cúpula. El joven soldado y él, estaban a menos de treinta centímetros, uno frente al otro. El soldado levantó la mano, se estremeció un poco cuando la descarga pasajera lo recorrió y luego lo abandonó. Puso la mano sobre la Cúpula, los dedos extendidos. Ollie levantó la suya. Los dedos parecían tocarse, pero no lo hacían. Era un gesto inútil que al día siguiente sería repetido una y otra vez: cientos, miles de veces…
Ollie por un momento levantó la mirada hacia las vacas que ya no daban leche, que apenas comían hierbas siquiera, y luego se sentó otra vez junto a su mochila. Buscó y encontró una piedra.

BONK. Silencio.”

La insoportable levedad del ser de las novelas eróticas

Es el género que atraviesa una época dorada. Entre los relatos eróticos y la “liviana” novela de la siesta.

Muy poco y nada tiene que ver Milan Kundera con su genial estilo narrativo y contenidos, en todo este embrollo. Me permití tomar prestado el título de su trabajo, no para comparar, sino para trazar un pequeño paralelismo entre la aclamada, “pesada” obra del autor checo con la “liviandad” de ficciones eróticas, que “bombardean” las librerías, intentando descubrir las causas de este fenómeno.
Podría decirse que el éxito de las novelas de tv de la tarde, fue transportado finalmente a la literatura con el valor agregado de lo erótico, casi llegando a lo porno. Las librerías están repletas, en sus mesas de mayor exhibición, de títulos como: “Cincuenta sombras de Grey”; “Los noventa días de Genevive”; “Hazme lo que quieras” y demás títulos con tapas insinuantes, similares a las de dvd´s del género.  
Por lo general las tramas que se desarrollan son: hombre rico en pareja con mujer hermosa: esposa o amante, generalmente son amantes, y se embarcan en aventuras. Hay traumas del pasado, a veces familiares, viejos rencores, venganzas y traiciones.
El éxito de estas novelas no sé en qué radica. Sólo puedo arrojar conjeturas: Tal vez sea debido a que causa un efecto lúdico dentro de la pareja; a que se encuentra estimulación allí; a que tal vez es más íntimo leer que ver en la pantalla lo que sucede; o a que para algunas mujeres los contenidos responden a las tramas que les gusta ver generalmente en novelas de tv.
Distando años luz de ser novelas eróticas con contenido significante, al estilo Kundera, la nuevas obras en cuestión, sólo persiguen el fin efectista de divertir, entretener y estimular, y mucho, a su público lector, debido a que también funcionan muy bien como suma de relatos eróticos, sin importar la trama general, el hilo argumental que persigue cada una. Los momentos de pasión, carnales,  en muchos casos, son narrados al detalle, en ocasiones con delicadeza, y otras sirviéndose de un lenguaje directo y concreto.
Sobre el trabajo de Kundera, en cambio, muchas veces se debatió si era un tratado filosófico o psicológico, a partir de que es una novela Nietzscheana; es una permanente búsqueda existencial del propio ser, entre pasiones y desamores, en el contexto de un modelo comunista y el drama de los checos ante la invasión rusa a fines de los años ´60.
Su punto de origen es la idea de Nietzsche del “eterno retorno”:  todo lo vivido queda en el pasado y, como tal, va a repetirse hasta el infinito, causa por la cual describió él a la idea del “eterno retorno,” como la carga más pesada.
“La ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, que se aleje de la tierra, su terreno, siendo sus movimientos tan libres como insignificantes” (Desde Pág. 13 Fábula TusQuest Editores. Año 1998)
La cuestión es qué elegir: el peso o la levedad.
Si tuviera que elegir un párrafo representativo de la novela, sería el siguiente:
(Página 38. Fábula TusQuest Editores. Año 1998): “Se acercaba la noche del sábado. Por primera vez él paseaba solo por Zurich y aspiraba el perfume de su libertad. Detrás de cada esquina se escondía la aventura. Su vida de soltero le había sido devuelta
 Hacía ya siete años que vivía atado a Teresa y cada uno de sus pasos era observado por los ojos de ella. Era como si le hubiera atado al tobillo una bola de hierro. Su paso era ahora mucho más ligero. Casi flotaba. Disfrutaba de la dulce levedad del ser
¿Tenía ganas de telefonear a Sabina a Ginebra? ¿De llamar a alguna de las mujeres que había conocido en Zurich en los últimos meses? No, no tenía la menor intención de hacerlo. Intuía que, si se reuniera con alguna mujer, el recuerdo de Teresa se haría al instante insoportablemente doloroso…
… Atendía a un paciente y, en lugar de verlo a él, veía a Teresa. Él mismo se lo reprochaba: ¡No pienses en ella! Precisamente porque estaba enfermo de compasión ¡Tengo que liberarme no de ella sino de mi compasión!

El sábado y el domingo sintió la dulce levedad del ser, que se acercaba a él desde las profundidades del futuro. El lunes cayó sobre él un peso hasta entonces desconocido. Las toneladas de hierro de los tanques rusos no eran nada en comparación con aquel peso. No hay nada más pesado que la compasión. Ni siquiera el propio dolor es tan pesado como el dolor sentido con alguien, por alguien, para alguien.”

Yendo del cine a la novela literaria

"La puta diabla” es la obra de Fito Páez. Fue impresa por editorial Mansalva  el 13 de marzo de 2013, el mismo día del cumpleaños del autor, en una cantidad de dos mil quinientos ejemplares. Si sos fan de Fito y la querés conseguir, ¡apurate! ¿De qué se trata?


Fito Páez ya dijo que no es una autobiografía, aclarándole a quienes busquen leer sobre él en aquellas páginas, que se trata de una ficción acerca del amor, el desamor, encuentros, desencuentros, reconciliaciones, la superación personal y lo absurdo. Sin embargo si se lee entre líneas, tal vez se descubra en algunos personajes o en todos algo de Páez. Todos los escritores tienen mucho de sí mismos plasmado en sus obras.

A mí no me sorprende que un artista o profesional de la palabra, como es Fito Páez (escritor - compositor)  se atreva a incurrir en el género literario de la novela. La vida pública de Páez se puede resumir en: palabras y música. Es lo que él hace, de lo que vive. Cuenta con muy buenas letras en sus canciones, y con sus películas demostró que es capaz de manejar el drama y lo atroz, tanto como la comedia y lo absurdo.
Después de muchos años elaborando su obra, la misma finalmente vio la luz en el presente año. La presentación tuvo lugar en la sala Borges de la Biblioteca Nacional, donde el autor estuvo acompañado del escritor Martín Rodríguez, el director de Mansalva, Francisco Garamona, y el director de la institución, Horacio González.
Allí, Fito dijo que a él le “interesaba contar cómo las personas construimos lógicas pasionales que nos conducen a lugares insólitos y que posiblemente en algún momento de la vida suceda algo que nos haga dar cuenta que todo eso no sirvió para nada, que fue absurdo, y que todo estaba en un rinconcito de tierra con alguien que te abraza."

Sinopsis:
El primer libro de Fito Páez; una suerte de novela iniciática que toma elementos de la poesía, la comedia y el drama para contar la historia de Félix, el extraño protagonista del relato. (Fuente: Tematika.com)

¿Qué se dijo sobre la novela?
“Es la enciclopedia de Rodolfo Páez. Es él en cuerpo y alma” Humphrey Inzillo – Periodista de la revista Rolling Stone

"La novela de Fito tiene un aspecto que no es excesivo llamar religioso. Trata de cuestiones amorosas, en donde el amor está en éxtasis y al mismo tiempo en autodestrucción permanente. Hay un hilo que la recorre que es una suerte que pregunta sobre el amor místico". Horacio González.

“No quiero contar nada y quiero contar todo, y quiero que todos puedan leerlo porque Amigos, acá está el cuerpo de RODOLFO PAEZ, como bien lo dice la contratapa..de Martín Rodriguez...estoy en la página 135, "El último vuelo de la pena" .Pieza de teatro en tres actos. ....te lo bordé es de cámara....dos personajes....vos y Casimira...", es casi como querer charlar sobre un disco algo más largo que un Álbum completo de 10 horas...” Ciudadfitopaezblogspot  

Pablo Vigliano