martes, 13 de noviembre de 2012

Naturaleza Amor

Miles de corazones vibraron de emoción y alegría en tres noches de recitales, en el marco de la gira Aniversario de “El amor después del amor XX Años”.  Público y artista unidos por la misma naturaleza y el mismo amor.



Fito Páez brindó en la ciudad de Rosario tres recitales de lujo en el teatro el Círculo, en el marco de su gira de celebración Aniversario “El amor después del amor XX Años.” Se vivió una verdadera fiesta a teatro colmado, con mucha euforia y mucha alegría.
La presentación fue destacable. Tuvo una puesta en escena preparada por la Producción, especialmente para este festejo. Los músicos y la banda sonaron tal como el disco original y los temas fueron presentados en el mismo orden. El sonido fue claro, nítido y tuvo un volumen alto exacto. Una pantalla digital detrás de los músicos mostraba escenas de video clips e imágenes para “vestir” los temas. También desde allí se “representaron” las presencias “tecnológicas” de Charly García, Andrés Calamaro, Fabiana Cantilo, Mercedes Sosa, Celeste Carballo, Luis Alberto Spinetta, quienes cantaron con Fito. Se sumaron además músicos invitados a lo largo de las veladas: Coki Debernardi, Carlos Vandera y Gonzalo Aloras.
Fito Páez y toda la banda se destacaron sobre el escenario, con una gran actitud rocker que irradiaba energías contagiosas a todo el público que permaneció de pie, cantando y bailando casi todo el repertorio. Se vio un Fito Páez que saltaba, se tiraba al suelo, se arrodillaba, bailaba, sugería con movimientos sexys, y una banda que bailaba y hasta jugaba con sus instrumentos, tocándolos, en algunos pasajes, de modos casi acrobáticos. Por otro lado, los climas intimistas, de acuerdo a las canciones que se iban interpretando, también fueron muy bien logrados desde el escenario y el público silencioso, que Fito ya tiene muy bien educado para el mayor goce y disfrute.
Fue una de las giras más emotivas y vibrantes en la carrera del artista. Haber llegado a esta etapa y poder celebrarlo en esta magnitud, consolida a Fito Páez como uno de los músicos principales del rock nacional y Latinoamericano, siendo que realiza una gira internacional, a estadios repletos, y que normalmente lo hace cada vez que presenta un nuevo disco.
Entre los concurrentes hubo personas de todas las edades: mayores, jóvenes, adolescentes, inclusive niños pequeños con sus padres, la clase de padres seguramente que no pueden hacer ninguna cosa sin música (Fito) a todo volumen en su casa, auto, a la hora de bañarse o preparar la cena,  y lo disfrutan juntos, en una muestra más de que hay discos que se eternizan en la historia. Fito Páez, que vendió a la fecha más de  1.200.000 copias de discos, continúa vigente para todas las edades.
La comunión de todas esas almas en esos conciertos se vivió de manera muy especial, provocó verdaderamente una emoción muy vívida, muy respirable en el aire, algo que tocaba las fibras más sentimentales de cada concurrente. No fue un concierto más, de ninguna manera, y para esta ciudad, que vio nacer a un artista de semejante talla, es un orgullo haber sido sede de tan memorable, histórico concierto de música.
El día jueves 07 de noviembre del corriente tuvo lugar la primera presentación, con un teatro colmado de público y ánimos efervescentes que fueron in crescendo, hasta llegar a la última función del domingo, donde los fans no se retiraban y seguían coreando el clásico: “olé oleee oleee oleeee Fitoo Fitooo”
Si el viernes Fito Páez entregó su corazón, literalmente, porque fue un show en donde dejó todo de sí, y como para que no quedaran dudas de esta metáfora cantó a capella sin micrófono “Yo vengo a ofrecer mi corazón”,  ya para  el domingo tiró toda la carne al asador y entregó también su cuerpo, en sentido figurado. Cual Rex 2011, tras la despedida definitiva y la insistencia de la gente en querer verlo un poco más, regresó al escenario, recién salido de la ducha, en bata blanca y con el cabello mojado a hacer un bis con sabor a entrega en cuero y alma. En ese momento no hubo tormenta de corpiños, ni intentos masivos de treparse al escenario por parte de sus fanáticas enamoradas, siempre muy respetuosas y atentas.… ¡¿qué más se podía pedir?! Y él ¡¿qué más podía dar?! Fueron tres noches a pura emoción en las que artista y público daban todo el cariño de sí, simplemente porque, parafraseando a Fito, “dar es dar”.
Los músicos:
Diego Olivero (piano y voz), Juan Absatz (teclado y voces), Dizzy Espeche (guitarras), Mariano Otero (bajo) y Gastón Baremberg (batería), Adriana Ferrer (voz)


Pablo Vigliano
Fotos: Selene Debernardi






1 comentario:

  1. Brillante Pablo, una reseña exquisita, dejaste plasmadas las 3 fechas en un resumen excepcional. La entrega que tiene Fito hacia su público es increíble, y su público sabe retribuirle tmb,creo que es uno de los más fieles!
    Una sola cosa voy a corregir, el Jueves fue 8, no 7! Jaja! Abrazo eufórico, buena estrella y a seguir rodando!
    Vick.-

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