
Ramsey Campbell y Adam Nevill: Podría hablarse de ellos en términos de gran Maestro y mejor alumno. En los Agradecimientos del libro de Nevill, el autor saluda a su Maestro como quien le franqueó la puerta al mundo editorial, y no sólo eso, también le dedicó la obra.
"Apartamento 16" de Adam Nevill y "Nazareth Hill" de Ramsey Campbell son dos obras bien insertas en el género de Terror, sobre departamentos y edificios malditos que guardan relación con un pasado de tormetos, locuras y terribles secretos. Si bien son dos historias muy distintas y con diferente desarrollo de personajes, también pueden establecerse algunos paralelismos interesantes, tales como la premisa de la que parten, pero sobre todo por el estilo narrativo de ambos, el ritmo y suspense.
En la novela de Campbell, la mansión antigua, tenebrosa y húmeda llamada Nazarill, es remodelada y reconvertida en un edificio de departamentos de lujo. Amy, una adolescente de relación difícil con su padre viudo, se muda con él a vivir allí y empieza a sufrir las consecuencias de un pasado aún latente de horrores y maldades. Esto la lleva a indagar sobre la historia de la mansión, descubriendo que antes, mucho antes, de ser un edificio administrativo, había sido una institución psiquiátrica, en una época apenas posterior a la caza de brujas. Allí se empleaban modernas técnicas, retorcidas por cierto, para curar a mujeres acusadas de poseer poderes de brujería o hechicería.
Se desencadenan acontecimientos sobrenaturales inquietantes, aunque sutiles, que genera que inquilinos y propietarios se vayan marchando en silencio, negando la sensación de que allí habita algo más, para no pasar por locos. Se van marchando todos menos Amy y su padre, de quienes podría decirse que la casa se apodera o intenta hacerlo empujándolos hacia la locura, la esquizofrenia. Los rasgos de Amy de afirmación del problema, chocan con los de su padre, de negación, y además la gente empieza a pensar de ella que está desequilibrada psicológicamente. Le dicen loca. Todo esto irá conduciendo de a poco una relación padre - hija que ya era sinuosa, complicada, a hostil y violenta, hasta un desenlace terrible y espectacular.
En la contratapa de "Nazareth Hill" (La Factoría de Ideas - Solaris Colección de Terror Nº 1) dice: "Campbell escribe vívida y convincentemente sobre la existencia de lo diabólico" The Washington Post.
Lo mismo podría decirse de Nevill. Su novela mantiene el suspenso, la intriga, crea atmósferas de sofocamiento y tiene sus buenas dosis de terror puro y duro, que seguramente provocarán que el lector aparte la vista de las páginas y mire hacia los costados. La trama parece sencilla y clásica, pero está muy bien lograda y el autor sorprende con giros argumentales que la van complicando y poniendo cada vez más interesante.
La joven Apryl llega a Barrington House procedente de Estados Unidos. Ha heredado un departamento de su desconocida tía abuela Lillian, de quien se rumorea que estaba loca. Apryl se atrae por el pasado de ella de opulencia, pero devenido en desgracia y tragedia, y comienza una investigación que la conduce a vincularse con gente que hubiera conocido o admirara la obra de un inédito pintor de aquella época practicante de rituales oscuros y atormentado por demonios. Todas las personas que habían mantenido contacto con él o sus obras habían padecido el mismo destino que Lillian. Y ahora aquel poder del mal regresa, paralelamente a la llegada de Apryl al apartamento 16.
Es una novela con abundantes visiones y sueños surrealistas y grotescos. Publicada en castellano por ediciones Minotauro - Editorial Grupo Planeta, impresa en España y difícil de conseguir en Argentina, deja muchas ganas de seguir leyendo las otras obras de este autor.
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