jueves, 10 de noviembre de 2011

Comentario: Victoria Entre las Sombras

Maravillosa novela: tierna, cautivante, inquietante, inocente, dulce, desesperante... Todo visto desde la perspectiva de un niño, el protagonista, excelentemente logrado, y el hecho de estar en primera persona lo potencia, le da más realismo. 

Todavía siento el peso de las mochilas que cargaba Tomás, el calor en la playa, el sol pegando de lleno, la desesperación por encontrar a Victoria, la sed! paré la lectura para tomar un par de vasos de agua bien fría, sinceramente... sentí el olor de la cocina de Victoria, pude ver con lujo de detalles el barrio de pescadores. Es hermoso leer este libro.
Tomás es un chico que ve películas, lee libros, Victoria también; son fans del Señor de los Anillos y las Crónicas de Narnia; ella escribe inclusive; son muy buenos, da ternura, tienen miedo de cruzar la avenida de la costa, se ponen colorados si ven una parejita besándose, no cuentan plata en cualquier lado, hasta leen un libro de supervivencia antes de escapar y llevan libros en sus mochilas, dan una ternura esos chicos!! son niños, son niños buenos y uno no quiere que se escapen, no son como los gemelos demonios, porque esos sí son demonios, uno lee y piensa: ¡ chicos que están haciendo!! uno llega a pensar un poco como la Yaya que le preguntaba a Tomás: ¿Dónde vas vos?!... pero siempre está la amenaza del monstruo Gorda por un lado, y el marinero monstruo por otro, y se los entiende, se comprende su situación... Tomás sabe que en el fondo su padre va a encontrarlo, creo yo, porque él no es la Gorda, que uno llega a aborrecer realmente, es que son tan vívidos los personajes, que es así.
Todo el libro, hasta acá, y seguramente también la segunda mitad, está milimétricamente diseñado, si es que en literatura se puede hablar de algo matemático. Son justos, exactos los momentos donde llega un raconto, un recuerdo, un diálogo, la idea que le da pie a eso y después volver digamos a la novela lineal, está grandiosamente ensamblado, como un todo tan compacto, que uno no se distrae nunca y nunca se olvida de nada.
Incluso a nivel capítulos el libro es así. Después del capítulo 1 donde nos enteramos del monstruo que es Gorda, viene el 2 en el que nos enteramos el amor que es Yaya. Si el 1 presenta a un monstruo y la desesperación, la urgencia de Tomás por darse a la fuga de casa, en el 2 vemos que una parte grande de él no quiere irse. 
El capítulo 3 y 4 son fabulosos. Son mis favoritos, lejos. Si tengo que elegir dos capítulos, esos son el 3 y 4: ya desde el comienzo, inquietante: "caminando para el otro lado...." (ya Tomás se está fugando) Los momentos de racontos, recuerdos pensamientos, descripciones, imágenes sensoriales, la perspectiva precisa de Tomás, de un niño, está todo acá, construido milimétricamente.
Voy a continuar disfrutando de la lectura.
Mis afectuosos saludos y mis recomendaciones para leer este atrapante y envolvente libro!

Dos días después: Me acerco a los últimos capítulos!! Puro vértigo, tensión y terror. A quienes la van leyendo, les adelanto que: van a temblar con los truenos, van a mojarse, van a agitarse, así que a prepararse, y sobre todo, no van a querer saber quién está en el Castillo del Terror, o qué... Frase que rescato para destacar el vértigo, la adrenalina de la historia: "Volví y le di al ciruja uno de los sándwiches de salame y queso que Victoria había preparado esa misma mañana, mil años atrás."


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